Familia:
Oleaceae – Oleáceas.
Nombres
comunes: Olivo, oliveira, aceituno. El silvestre, acebuche.
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Viejo olivar en Barillas Navarra. |
Descripción:
árbol
perennifolio,
longevo, que puede alcanzar hasta 15 m de altura, con copa ancha y
tronco grueso (Arboles viejos), retorcido y a menudo muy corto.
Corteza finamente fisurada, de color gris o plateado. Hojas
opuestas, de 2 a 8 cm de largo, lanceoladas con el ápice
ligeramente puntiagudo, enteras, coriáceas, glabras, verdes por la
haz, blanquecinas por el envés,
más o menos sésiles
o con un peciolo
muy corto. Flores bisexuales o polígamas, en panículas
axilares multifloras, con corola
blanca. El fruto, la aceituna,
es una drupa
suculenta
muy oleosa de 1 a 3,5 cm de largo, ovoide o algo globosa, de la cual
se obtiene hasta el 50% de aceite, verde al principio, que precisa de
un año para adquirir un color negro-morado en su plena madurez.
Periodo de floración comprendido entre mayo y julio, fructifica
entre septiembre y diciembre. De este fruto se obtiene el aceite
de oliva.
El fruto
El
fruto del olivo se llama aceituna
en el sur de la península, aunque también recibe el nombre de oliva
en el centro-norte de España
y en el resto de idiomas españoles (catalán, vasco, gallego,
aragonés, aranés y leonés). En Hispanoamérica se usan
indistintamente ambos nombres, aun cuando para evitar cacofonías al
aceite se le llama aceite de oliva, y las denominaciones de origen
recogen “aceite de oliva” como término legal.
La
aceituna es un fruto en el que se distinguen las siguientes partes:
pedúnculo
o rabillo, epicarpio
o piel, mesocarpio
o carne, endocarpio
o hueso y embrión
o semilla. La aceituna va experimentando cambios en su coloración al
tiempo que engorda, desde un verde intenso al comienzo de su cuajado,
a un verde amarillento según va desarrollándose; aparecen manchas
púrpuras al iniciar el envero, sigue una tonalidad púrpura azulada,
para terminar, cuando alcanza su madurez plena, en una tonalidad
negro azulada.
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Prefloración del olivo. |
El
acebuche
(Olea europaea var. sylvestris) es el olivo silvestre que se
diferencia en su porte arbustivo de menor tamaño, hojas de forma
oval, es y da un fruto bastante más pequeño. Aparece acompañando a
las encinas,
quejigos
y alcornoques,
o en los matorrales que resultan de su degradación, junto al
lentisco,
mirto,
palmito,
Sabina
negra,
espino
negro,
etc. Vive en todo tipo de suelos y aguanta muy bien el calor, pero es
sensible al frío, especialmente a las heladas. Como las variedades
de olivo son interfértiles con el acebuche, la resistencia a
diversos estrés como la sequía, la salinidad y el fuego, es
probablemente la aportación de las poblaciones de acebuche a las de
olivo. El acebuche es una especie de creciente interés en
repoblaciones forestales, tanto por su rusticidad como por su mejor
crecimiento frente a otras especies con las que comparte condiciones
de establecimiento, aunque sus semillas presentan dificultad para
germinar, lo que complica su cultivo en vivero.
Subespecies:
Hay
seis subespecies naturales distribuidas por un área de distribución
amplia:
Las
subespecies maroccana y cerasiformis son respectivamente hexaploides
y tetraploides.
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Prefloración del olivo. |
Distribución
en el mundo:
El
olivo se cultiva actualmente en muchas regiones del mundo con clima
mediterráneo,
tales como Sudáfrica,
Perú,
Chile,
Australia,
la Cuenca Mediterránea, Israel,
los Territorios
Palestinos
y California,
Baja
California
y en áreas con otros climas templados como Nueva
Zelanda,
bajo irrigación en la región del Cuyo
en Argentina,
la cuál tiene un clima desértico. También se cultiva en Córdoba,
Argentina,
la cuál tiene un clima templado con veranos lluviosos e inviernos
secos (Cwa).5
El clima en Argentina cambia las características externas de la
planta pero mantiene las propiedades originales del fruto.
En Navarra se cultivan tres variedades de olivos: Arroniz y arbequina en la zona media; Empeltre y arbequina en la Ribera.
En Navarra se cultivan tres variedades de olivos: Arroniz y arbequina en la zona media; Empeltre y arbequina en la Ribera.
La
vecería
En
el olivar se produce el fenómeno denominado “vecería”, que
consiste en que tras un año de abundante cosecha de aceituna
se sucede otro en el que la cosecha es pequeña, sin que pueda
pensarse que este fenómeno se producirá necesariamente de forma
bienal. Al no conocerse bien las causas que lo producen, no se tiene
una estrategia para controlarla. El crecimiento de los frutos en el
olivo se desarrolla durante un periodo prolongado (aproximadamente 8
meses), y se sabe que los frutos en desarrollo a través de sus
hormonas y las sustancias que intervienen en su crecimiento actúan
como inhibidores de la diferenciación de las yemas
que brotarán en la siguiente estación de crecimiento, por lo que
muchas de ellas permanecen siendo yemas de madera, que darán origen
a un brote vegetativo, en lugar de inducirse y diferenciarse a yemas
florales; por lo tanto, disminuye la floración ese año.
Las
actuaciones destinadas a fomentar mayores cosechas en los años que
corresponde cargar, mediante el cuidado de la plantación, y el
abandono de la misma en los años de descarga contribuye aún más a
acentuar la vecería.
Algunas
variedades de olivo son más veceras que otras, por lo que se puede
adivinar un componente genético en este fenómeno. Por otro lado,
existen técnicas de cultivo que disminuyen la vecería, tal como el
riego o la recolección temprana de la aceituna.
Composición;
Fruto: agua 50%, aceite 22%, azúcares 19,1%, celulosa
5,8%, proteínas 1,6%, cenizas 1,5%. Las hojas contienen el
glucósido oleuropeína 0,75%; también dextrosa, manita dextrogira,
taninos, varios hidrocarburos, mas de treinta átomos de carbono, los
alcoholes oleasterol y oleanol, resina , etc. (El Dioscórides
renovado de Pio Font Quer, pag. 743).

Medicinales:
El aceite de olivas tarda mucho en enranciarse, por esto es muy útil
para hacer diversos
ungüentos. Las
aceitunas son aperitivas y tónicas estomacales y mas cuando van
aderezadas con Orégano, Tomillo, Romero, Laurel, etc. Las hojas se
consideran algo febrífugas, diuréticas, hipotensoras. Para
rebajar la tensión de la sangre y provocar la orina se cuecen unas
25 hojas en un cuarto de litro de agua. Se toma este cocimiento en
ayunas, endulzado si se
desea, y por la noche antes de acostase, lo mismo, durante dos semanas y se descansa otra semana, este remedio se
prolonga durante el tiempo necesario.
Para sanar las quemaduras se
hace un linimento con aceite y agua de cal; el agua de cal se prepara
con una Onza (28,5 gramos. aprox.) de cal viva
apagada. El proceso es un
poco largo de explicar ver (El
Dioscórides renovado de Pio Font Quer, pag. 744).
Según
Dioscórides las hojas del acebuche aprietan y encoran las llagas
sucias, y mascadas también curan las llagas de la boca, la espuma
que fluye por los extremos de las ramas del olivo cuando se calientan
a la lumbre, cura la sarna y los empeines.
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Viejo olivo en Barillas, Navarra. |
Propagación del olivo
La
propagación del olivo puede ser: sexual o por semilla
(reproducción), y asexual, vegetativa o agámica (multiplicación) a
partir de porciones o fragmentos vegetativos de la planta madre. La
multiplicación o propagación vegetativa es utilizada en casi todos
los casos, ya que permite el mantenimiento de los clones, es decir,
la obtención de material genéticamente uniforme.
En
la propagación vegetativa se utiliza un trozo de planta, a la que se
denomina planta madre. De ella se obtienen una o varias plantas
genéticamente iguales a la planta de la que proceden. El olivo es un
árbol que posee una gran capacidad de regeneración a partir de las
yemas
latentes
que posee. También produce con mucha facilidad raíces
adventicias,
por lo que su multiplicación es fácil.
Propagación vegetativa por “estaca o garrote”
Es
el sistema tradicional de propagación en el olivar, consiste en
enterrar una estaca de al menos 4 ó 5 años de edad, que
transcurrido un tiempo de permanecer enterrada, emitirá raíces y
tallos que darán como resultado una nueva planta de olivo completa.
En tiempos pasados, las estacas necesarias para la multiplicación
provenían de los restos de poda, siendo aprovechados para nuevas
plantaciones de la misma variedad. Actualmente es más frecuente que,
previamente a su plantación, las estacas preparadas al efecto, se
enraícen en viveros, en los que permanecen de uno a dos años, y
llegan al terreno de asiento ya enraizadas, lo que adelanta la
entrada en producción. Al utilizar estacas enraizadas también se
soluciona el problema de marras o fallos.
Propagación vegetativa por “estaca o estacón”
Con
este nombre se designa la propagación vegetativa del olivo que
utiliza estacas de una dimensión comprendida entre 1,5 a 2 m que
provienen del aclareo de troncos o pies de otros olivos, por lo que
se aprovecha que tienen algunas raíces.
Propagación vegetativa por “óvolos”
En
el lugar donde las raíces se unen con el tronco del olivo se forman
unas protuberancias que se utilizan para la propagación vegetativa
del olivo. Es necesario para ello fragmentarlas en trozos de unos 15
ó 20 cm.
Propagación vegetativa por “acodos”
Este
método de propagación vegetativa del olivo consiste en curvar ramas
del árbol madre hasta que toquen el suelo, dejando la punta al aire,
y una vez cubiertas de tierra, esperar que emitan raíces por la
parte enterrada, tras lo cual se cortan, llevando la parte aérea y
sus correspondientes raíces para con ellas obtener un nuevo árbol.
El olivo en Navarra y en España, documento en pdf.
http://www.itga.com/docs/Resultados_Hortofruticultura2008/arolivar.pdf
El olivo en Navarra y en España, documento en pdf.
http://www.itga.com/docs/Resultados_Hortofruticultura2008/arolivar.pdf
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